Recetas de bitters de sabores
Ocho bitters a partir de una sola fórmula: 250 ml de destilado de alta graduación, una cucharadita de raíz de genciana y dos semanas de maceración. Lo que cambia de uno a otro es el botánico. Cada una de las recetas siguientes lleva sus propias medidas y se puede preparar por separado.

¿Cómo se hace un bitter de toronja?
La cáscara seca de dos toronjas, una cucharadita de raíz de genciana, unas bayas de enebro y media cucharadita de semillas de cilantro en 250 ml de destilado de alta graduación. Dejar macerar dos semanas. El enebro es lo que lo distingue del bitter de naranja: da un resultado más seco y resinoso, que encaja bien en una Paloma o en un gin tonic.
¿Cómo se hace un bitter de lavanda?
Dos cucharaditas de lavanda culinaria, una cucharadita de raíz de genciana y una tira de cáscara de limón en 250 ml de destilado. Probar a partir del tercer día. La lavanda se extrae más rápido que cualquier otra cosa de esta página y se vuelve jabonosa pasado su punto, así que es el único lote que se cuela más a menudo demasiado tarde que demasiado pronto. Un golpe le da frescor a un gin sour o a una copa de vino espumoso seco.
¿Cómo se hace un bitter de cardamomo?
Partir diez vainas de cardamomo verde y macerarlas con una cucharadita de raíz de genciana, un trocito de canela y una tira de cáscara de naranja en 250 ml de destilado durante unas dos semanas. Partir las vainas importa más que la cantidad: enteras, sueltan muy poco. El bitter terminado es cálido y perfumado, y donde mejor se nota es en un Old Fashioned de ron.
¿Cómo se hace un bitter de jengibre?
Tres cucharadas de jengibre fresco en láminas finas, una cucharadita de raíz de genciana y una tira de cáscara de limón en 250 ml de destilado de alta graduación. Una cucharada de jengibre seco puede reemplazar al fresco y tira más a lo terroso, mientras que la raíz fresca aporta picor y chispa. Cualquiera de las dos versiones está pensada para un Moscow Mule o un highball de whiskey.
¿Cómo se hace un bitter de apio?
Dos cucharadas de semillas de apio, la mitad de la genciana habitual, una tira de cáscara de limón y unos granos de pimienta blanca en 250 ml de destilado. La genciana se reduce a la mitad porque la semilla de apio aporta su propio amargor salado. Es el bitter salado clásico: un golpe da profundidad a un Bloody Mary y seca un Martini de ginebra.
¿Cómo se hace un bitter de nuez?
Tostar primero media taza de nueces y luego macerarlas con una cucharada de nibs de cacao, una cucharadita de raíz de genciana y un trocito de canela en 250 ml de destilado de alta graduación durante dos a tres semanas. El tostado es lo que produce la profundidad oscura y oleosa; las nueces crudas dan un resultado pobre. Pensado para el Manhattan y para los Old Fashioned de otoño.
¿Cómo se hace un bitter de ciruela?
Seis ciruelas pasas picadas, una cucharadita de raíz de genciana, dos clavos de olor y una tira de cáscara de naranja en 250 ml de destilado. La fruta seca aporta un dulzor profundo de fruta de hueso que la genciana mantiene a raya. Es el indicado cuando un trago pide fruta oscura en lugar de especia cálida, lo que lo convierte en un sustituto directo del bitter aromático en un whiskey sour.
¿Cómo se hace un bitter de estilo criollo?
Dos estrellas de anís, un puñadito de cerezas secas, una cucharadita de raíz de genciana y una tira de cáscara de limón en 250 ml de destilado. Colar en cuanto el anís se perciba sin dominar, normalmente antes de dos semanas. El perfil es el de Nueva Orleans: vivo, con cereza y anís, y más ligero que el bitter aromático. Es la aproximación casera a lo que aporta el Peychaud's en un Sazerac.
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